domingo, 12 de febrero de 2017

II

En mis sueños aun nos vemos, y no solo eso
todavía nos miramos.
Nos buscamos y nos dejamos encontrar.

Pero aquí no.
Aquí somos un gato y un ratón,
aunque nos puede el miedo a que el otro sea gato.

Somos adictos a nuestras ganas,
a vernos a escondidas,
al calor de un roce,
a provocarnos,
a tenernos sin ser nuestros.

Somos lo que dura una copa,
somos de una noche,
somos el miedo a ser eternos,
somos sabiendo lo efímero del "nosotros"
lamentando que no somos mas que restos de carmín en el vaso.







sábado, 28 de enero de 2017

I

 Nuca he sido capaz de enfrentarme al mundo tal como es,
tal como soy.

 Tengo miedo a tantas cosas (las cuales nadie imagina) que he acabado viviendo mi propia vida en tercera persona, vivo tan dentro de mi cabeza que hay días que ni siquiera oigo lo que pasa fuera, ni me molesto en intentarlo. 
 Mi imaginación me ha dado unas expectativas tan terriblemente surrealistas que ahora la vida real me parece una gran decepción, lo que siempre ha sido mi refugio ahora resulta que lo único que ha hecho ha sido robarme las ganas.
 No sabéis lo que es ver pasar los días deseando solo y exclusivamente dormir para poder soñar con algo que te haga estar viva; sabiendo que nada real será nunca suficiente, y que por ello, por tu arrastre y desgana por el mundo, tú tampoco serás nunca suficiente.

Poco a poco he logrado ser consciente de que esta vida es mía, es la única que tengo, y que aunque no tenga mayor propósito en ella que vivirla, no sobrevivir, lo cual tampoco es fácil, tengo que aprovecharla; todavía no he salido del trance, pero me estoy despertando perezosamente y empezando a abrir los ojos.

lunes, 2 de enero de 2017

idas y venidas

Hay una parte de mi racional, fría, orgullosa...
Dice que las segundas oportunidades no son buenas,
que prefiere estar sola a mal acompañada,
que tiene razón por encima de cualquier cosa
y que no le gusta nada que le pisen su brillante ego.

Por otro lado está el manojo de inseguridades
 y grande e inocente corazón;
que piensa que las oportunidades son infinitas,
que se conforma con cualquiera que le de cariño,
y que prefiere agradar siempre a la gente con tal de que no se vayan;
aunque suponga un dolor ciego.

Son dos mitades luchando por un mismo territorio.
Ninguna quiere ceder
y aun no saben compartir.

Soy dos mitades que se alternan constantemente
y yo ya no las controlo.

sábado, 10 de diciembre de 2016

He tardado demasiado en darme cuenta, y he perdido demasiado en ese tiempo; hasta aquí he llegado.

Voy a hacer lo que quiera cuando quiera y a no sentirme culpable.
Voy a ponerme a mi por delante del resto, porque por lo visto es lo único que funciona.
No voy a pedir perdón por hacer o decir lo que siento.
Si me tengo que equivocar lo haré, porque ya sabéis que no atiendo a razones antes.
No voy a dejarme pisotear con tal de quedarme al lado de nadie.
No pienso dar explicaciones a quien se que no las va a entender.
No pienso retener a nadie ni arrastrarme por ellos.

Y ya nadie merece nada, ni yo.

Prefiero seguir sola a estar atada a viejos hábitos que lo único que hacen es carcomerme y deshacerme. Prefiero ser una egoísta a un títere; siempre me ha ido mejor de piedra.
Que ahí te quedas pasado, con todas tus sombras, ya me pesan demasiado.

lunes, 1 de agosto de 2016

Vuelve a empezar; indiferencia, rabia, rencor, dolor...
Detesto caer una y otra vez, caer sola. Esa caída es un tiempo angustioso, te falta el aire, te mareas entre todas tus ideas, empiezas a distorsionar la realidad...  Caes tu y contigo todas tus expectativas. Acaba la caída; golpe contra la realidad, es dura, fría y no siempre justa.
Como todas las veces anteriores te levantas, respiras hondo y sigues andando, hasta la próxima.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Tanto


Llega un momento en el que tienes tanto dentro; tanta rabia, tanto rencor, tanta tristeza, tanta soledad y tantas ganas reprimidas que estallas.
-¿Hace ruido el árbol que cae cuando no hay nadie para escucharlo?-
Yo soy ese árbol; nunca nadie me verá caer, ni me oirán llorar, pero lo hago, quizas mucho mas de lo que cualquiera pueda llegar a creer. He escondido mis sentimientos tan dentro que nadie es capaz de percibirlos, ya me cuesta hasta a mi.
Empiezas de bajón, luego una fase de falsa euforia y vuelta al fondo; supongo que así una y otra vez hasta que aceptas y superas lo que ha pasado.

jueves, 6 de agosto de 2015

Mi 13



  Me la he jugado demasiadas veces al mismo número y no hago mas que perder. Sin embargo la persona de mi izquierda está en racha; una mente privilegiada o la suerte bajo sus mangas, no lo sé. Pero como jode ver que se llevan lo que podrías ganar tú, como duele ver irse las cosas delante de tus ojos, perder. Ya conozco esta suerte, apuesto siempre al 13, por eso de que nadie lo quiere, nos unimos en las malas y aunque no me deje ganar muy a menudo sé que no lo voy a abandonar; he cogido cariño a mi desgracia y me da miedo perderla, al fin y al cabo es lo único que me queda.
  Dicen que es un juego de azar, dices que hay que arriesgar, pero no sé si creérmelo; tengo apego por esta rutina odiosa de perder todo lo que apuesto, pero también me gustaría probar la dulzura del éxito; ser un 13 con suerte de 7. Solo se que si alguna vez logro estar arriba brindaré con mi número por haber sorprendido a todos aquellos que no creían en nosotros, también se puede confiar en mi y mi 13. La cuestión es la de siempre; ¿arriesgarlo todo a una o dejar de apostar?

martes, 21 de julio de 2015

Unas cosas las digo y otras las pienso


La palabra 'todo' puede significar muchas cosas;
un mundo,
un beso,
tú.

Y es que a veces reducías mi mundo a una cama con nosotros dentro, podían pasar minutos u horas; allí el tiempo no corría igual; sencillamente no había tiempo.
El sol se despertaba y el aire frío entraba por la ventana, me acariciabas la espalda y cada vez que me tocabas te llevabas un poco de mi oscuridad, de mi miedo, me dejabas limpia y pura; pero también te llevabas parte de mi. No eran necesarias palabras, tu me mirabas, yo sonreía.
 Cada vez era un poco menos mía y un poco más tuya.
 No era fácil que yo renunciara a mi individualidad, pero contigo no me importaba compartirla; me enseñaste a dar esperando recibir solo un poco de felicidad ajena. O a no esperar nada.
Cuando salíamos al mundo real nos volvíamos dos partes mas del todo, pero cuando solo estábamos nosotros no hacía falta más; para mi que pudieras hacer que me olvidara del resto, que consiguieras que ignorara todo lo demás era tan valioso... A la vez que peligroso.
 Siempre había tenido miedo, pánico, a dejar que alguien supiera más de mi que yo misma; que alguien me importara más que yo... Pero tú, sin esfuerzo, te llevaste mi egoísmo y rompiste mis fronteras. 
 Ahora, sin frontera ni plan defensa solo espero que consigas hacer de mi una persona fuerte; cuando no sentía no necesitaba serlo, pero ahora si.
                                                                                                       
                                                                                                                         Te espero en mi cama.